"...pero tenía la impresión clarísima de que todo aquello estaba tramado, preparado, y de que yo era el payaso... ahora comprendo, si tuviese que volver a hacerlo, no lo haría, ¡todas aquellas penalidades!...¡a hacer puñetas todo!... la impresión que me darían, nazis, resistentes, amas de casa, apicultor, guarda jurado, tagarotes y lisiados, ¡a tomar por culo!... sonrisas y muecas, vencedores y vencidos, ¡la misma marmita!... lo único que necesitas al final de la vida, no volverlos a ver, no hablar ya de nada, ya lo sabes todo... derecho, revés, cabeza, ano... todo el trabajo, más de la cuenta, que te has tomado..."
Celine
Hasta las narices
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mir ist kalt
El día que tú no ardas de amor, muchos morirán de frío.
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Nadie puede cambiar el mundo - Lamb of god - Marilyn Manson
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Manifiesto Comunista - Marx / Engels
"Para vosotros, desde el momento en que el trabajo no pueda convertirse ya en capital, en dinero, en renta, en un poder social monopolizable; desde el momento en que la propiedad personal no pueda ya trocarse en propiedad burguesa, la persona no existe.
Con eso confesáis que para vosotros no hay más persona que el burgués, el capitalista. Pues bien, la personalidad así concebida es la que nosotros aspiramos a destruir.
El comunismo no priva a nadie del poder de apropiarse productos sociales; lo único que no admite es el poder de usurpar por medio de esta apropiación el trabajo ajeno.
Se arguye que, abolida la propiedad privada, cesará toda actividad y reinará la indolencia universal.
Si esto fuese verdad, ya hace mucho tiempo que se habría estrellado contra el escollo de la holganza una sociedad como la burguesa, en que los que trabajan no adquieren y los que adquieren, no trabajan. Vuestra objeción viene a reducirse, en fin de cuentas, a una verdad que no necesita de demostración, y es que, al desaparecer el capital, desaparecerá también el trabajo asalariado.
Las objeciones formuladas contra el régimen comunista de apropiación y producción material, se hacen extensivas a la producción y apropiación de los productos espirituales. Y así como el destruir la propiedad de clases equivale, para el burgués, a destruir la producción, el destruir la cultura de clase es para él sinónimo de destruir la cultura en general.
Esa cultura cuya pérdida tanto deplora, es la que convierte en una máquina a la inmensa mayoría de la sociedad.
Al discutir con nosotros y criticar la abolición de la propiedad burguesa partiendo de vuestras ideas burguesas de libertad, cultura, derecho, etc., no os dais cuenta de que esas mismas ideas son otros tantos productos del régimen burgués de propiedad y de producción, del mismo modo que vuestro derecho no es más que la voluntad de vuestra clase elevada a ley: una voluntad que tiene su contenido y encarnación en las condiciones materiales de vida de vuestra clase.
Compartís con todas las clases dominantes que han existido y perecieron la idea interesada de que vuestro régimen de producción y de propiedad, obra de condiciones históricas que desaparecen en el transcurso de la producción, descansa sobre leyes naturales eternas y sobre los dictados de la razón. Os explicáis que haya perecido la propiedad antigua, os explicáis que pereciera la propiedad feudal; lo que no os podéis explicar es que perezca la propiedad burguesa, vuestra propiedad.
¡Abolición de la familia! Al hablar de estas intenciones satánicas de los comunistas, hasta los más radicales gritan escándalo.
Pero veamos: ¿en qué se funda la familia actual, la familia burguesa? En el capital, en el lucro privado. Sólo la burguesía tiene una familia, en el pleno sentido de la palabra; y esta familia encuentra su complemento en la carencia forzosa de relaciones familiares de los proletarios y en la pública prostitución.
Es natural que ese tipo de familia burguesa desaparezca al desaparecer su complemento, y que una y otra dejen de existir al dejar de existir el capital, que le sirve de base.
¿Nos reprocháis acaso que aspiremos a abolir la explotación de los hijos por sus padres? Sí, es cierto, a eso aspiramos.
Pero es, decís, que pretendemos destruir la intimidad de la familia, suplantando la educación doméstica por la social.
¿Acaso vuestra propia educación no está también influida por la sociedad, por las condiciones sociales en que se desarrolla, por la intromisión más o menos directa en ella de la sociedad a través de la escuela, etc.? No son precisamente los comunistas los que inventan esa intromisión de la sociedad en la educación; lo que ellos hacen es modificar el carácter que hoy tiene y sustraer la educación a la influencia de la clase dominante.
Esos tópicos burgueses de la familia y la educación, de la intimidad de las relaciones entre padres e hijos, son tanto más grotescos y descarados cuanto más la gran industria va desgarrando los lazos familiares de los proletarios y convirtiendo a los hijos en simples mercancías y meros instrumentos de trabajo.
¡Pero es que vosotros, los comunistas, nos grita a coro la burguesía entera, pretendéis colectivizar a las mujeres!
El burgués, que no ve en su mujer más que un simple instrumento de producción, al oírnos proclamar la necesidad de que los instrumentos de producción sean explotados colectivamente, no puede por menos de pensar que el régimen colectivo se hará extensivo igualmente a la mujer.
No advierte que de lo que se trata es precisamente de acabar con la situación de la mujer como mero instrumento de producción.
Nada más ridículo, por otra parte, que esos alardes de indignación, henchida de alta moral de nuestros burgueses, al hablar de la tan cacareada colectivización de las mujeres por el comunismo. No; los comunistas no tienen que molestarse en implantar lo que ha existido siempre o casi siempre en la sociedad.
Nuestros burgueses, no bastándoles, por lo visto, con tener a su disposición a las mujeres y a los hijos de sus proletarios -¡y no hablemos de la prostitución oficial!-, sienten una grandísima fruición en seducirse unos a otros sus mujeres.
En realidad, el matrimonio burgués es ya la comunidad de las esposas. A lo sumo, podría reprocharse a los comunistas el pretender sustituir este hipócrita y recatado régimen colectivo de hoy por una colectivización oficial, franca y abierta, de la mujer. Por lo demás, fácil es comprender que, al abolirse el régimen actual de producción, desaparecerá con él el sistema de comunidad de la mujer que engendra, y que se refugia en la prostitución, en la oficial y en la encubierta.
A los comunistas se nos reprocha también que queramos abolir la patria, la nacionalidad.
Los trabajadores no tienen patria. Mal se les puede quitar lo que no tienen. No obstante, siendo la mira inmediata del proletariado la conquista del Poder político, su exaltación a clase nacional, a nación, es evidente que también en él reside un sentido nacional, aunque ese sentido no coincida ni mucho menos con el de la burguesía.
Ya el propio desarrollo de la burguesía, el librecambio, el mercado mundial, la uniformidad reinante en la producción industrial, con las condiciones de vida que engendra, se encargan de borrar más y más las diferencias y antagonismos nacionales.
El triunfo del proletariado acabará de hacerlos desaparecer. La acción conjunta de los proletarios, a lo menos en las naciones civilizadas, es una de las condiciones primordiales de su emancipación. En la medida y a la par que vaya desapareciendo la explotación de unos individuos por otros, desaparecerá también la explotación de unas naciones por otras.
Con el antagonismo de las clases en el seno de cada nación, se borrará la hostilidad de las naciones entre sí.
No queremos entrar a analizar las acusaciones que se hacen contra el comunismo desde el punto de vista religioso-filosófico e ideológico en general.
No hace falta ser un lince para ver que, al cambiar las condiciones de vida, las relaciones sociales, la existencia social del hombre, cambian también sus ideas, sus opiniones y sus conceptos, su conciencia, en una palabra.
La historia de las ideas es una prueba palmaria de cómo cambia y se transforma la producción espiritual con la material. Las ideas imperantes en una época han sido siempre las ideas propias de la clase imperante .
Se habla de ideas que revolucionan a toda una sociedad; con ello, no se hace más que dar expresión a un hecho, y es que en el seno de la sociedad antigua han germinado ya los elementos para la nueva, y a la par que se esfuman o derrumban las antiguas condiciones de vida, se derrumban y esfuman las ideas antiguas.
Cuando el mundo antiguo estaba a punto de desaparecer, las religiones antiguas fueron vencidas y suplantadas por el cristianismo. En el siglo XVIII, cuando las ideas cristianas sucumbían ante el racionalismo, la sociedad feudal pugnaba desesperadamente, haciendo un último esfuerzo, con la burguesía, entonces revolucionaria. Las ideas de libertad de conciencia y de libertad religiosa no hicieron más que proclamar el triunfo de la libre concurrencia en el mundo ideológico.
Se nos dirá que las ideas religiosas, morales, filosóficas, políticas, jurídicas, etc., aunque sufran alteraciones a lo largo de la historia, llevan siempre un fondo de perennidad, y que por debajo de esos cambios siempre ha habido una religión, una moral, una filosofía, una política, un derecho.
Además, se seguirá arguyendo, existen verdades eternas, como la libertad, la justicia, etc., comunes a todas las sociedades y a todas las etapas de progreso de la sociedad. Pues bien, el comunismo -continúa el argumento- viene a destruir estas verdades eternas, la moral, la religión, y no a sustituirlas por otras nuevas; viene a interrumpir violentamente todo el desarrollo histórico anterior.
Veamos a qué queda reducida esta acusación.
Hasta hoy, toda la historia de la sociedad ha sido una constante sucesión de antagonismos de clases, que revisten diversas modalidades, según las épocas.
Mas, cualquiera que sea la forma que en cada caso adopte, la explotación de una parte de la sociedad por la otra es un hecho común a todas las épocas del pasado. Nada tiene, pues, de extraño que la conciencia social de todas las épocas se atenga, a despecho de toda la variedad y de todas las divergencias, a ciertas formas comunes, formas de conciencia hasta que el antagonismo de clases que las informa no desaparezca radicalmente.
La revolución comunista viene a romper de la manera más radical con el régimen tradicional de la propiedad; nada tiene, pues, de extraño que se vea obligada a romper, en su desarrollo, de la manera también más radical, con las ideas tradicionales.
Pero no queremos detenernos por más tiempo en los reproches de la burguesía contra el comunismo.
Ya dejamos dicho que el primer paso de la revolución obrera será la exaltación del proletariado al Poder, la conquista de la democracia .
El proletariado se valdrá del Poder para ir despojando paulatinamente a la burguesía de todo el capital, de todos los instrumentos de la producción, centralizándolos en manos del Estado, es decir, del proletariado organizado como clase gobernante, y procurando fomentar por todos los medios y con la mayor rapidez posible las energías productivas.
Claro está que, al principio, esto sólo podrá llevarse a cabo mediante una acción despótica sobre la propiedad y el régimen burgués de producción, por medio de medidas que, aunque de momento parezcan económicamente insuficientes e insostenibles, en el transcurso del movimiento serán un gran resorte propulsor y de las que no puede prescindiese como medio para transformar todo el régimen de producción vigente.
Estas medidas no podrán ser las mismas, naturalmente, en todos los países.
Para los más progresivos mencionaremos unas cuantas, susceptibles, sin duda, de ser aplicadas con carácter más o menos general, según los casos:
1.a Expropiación de la propiedad inmueble y aplicación de la renta del suelo a los gastos públicos.
2.a Fuerte impuesto progresivo.
3.a Abolición del derecho de herencia.
4.a Confiscación de la fortuna de los emigrados y rebeldes.
5.a Centralización del crédito en el Estado por medio de un Banco nacional con capital del Estado y régimen de monopolio.
6.a Nacionalización de los transportes.
7.a Multiplicación de las fábricas nacionales y de los medios de producción, roturación y mejora de terrenos con arreglo a un plan colectivo.
8.a Proclamación del deber general de trabajar; creación de ejércitos industriales, principalmente en el campo.
9.a Articulación de las explotaciones agrícolas e industriales; tendencia a ir borrando gradualmente las diferencias entre el campo y la ciudad.
10.a Educación pública y gratuita de todos los niños. Prohibición del trabajo infantil en las fábricas bajo su forma actual. Régimen combinado de la educación con la producción material, etc..."
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Diferencia entre pobres y ricos - Aristóteles
"Por otra parte, los que tienen en exceso bienes de fortuna, fuerza, riqueza, amigos y otros semejantes ni quieren ni saben obedecer (y esto les ocurre ya en el seno de la familia, siendo niños; a causa del lujo ni siquiera en la escuela tienen la costumbre de obedecer); en cambio los que tienen una necesidad excesiva de estas cosas son demasiado serviles. De modo que los unos no saben mandar, sino obedecer a una autoridad propia de esclavos, y los otros no saben obedecer a ninguna autoridad, sino ejercer el mando con una autoridad despótica. Por consiguiente, se forma una ciudad de esclavos y amos, y no de hombres de libres, donde unos envidian y otros desprecian, lo cual dista muchísimo de la amistad y de la comunidad política, pues la comunidad implica amistad y los hombres no quieren compartir con los enemigos ni siquiera el camino".
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Etiquetas: Aristóteles, documentos de la revolución
Espartaco
Vuelve y diles lo que has visto aquí.
Diles que ellos enviaron contra nosotros sus cohortes y que nosotros las hemos destruido. Diles que somos esclavos, lo que ellos llmana el instrumentum vocale. La herramienta con voz.
Cuéntales lo que nuestras voces dicen.
Decimos que el mundo está harto de ellos, harto de vuetro corrompido Senado y de vuestra corrompida Roma.
El mundo está harto de la riqueza y el esplendor que vostros habéis succionado de nuestra carne y de nuestros huesos. El mundo está harto de la canción del látigo. Esa es la única canción que conocen los romanos.
Pero nosotros no queremos oír más esa canción.
Al principio, todos los hombres eran iguales y vivían en paz y compartían lo que tenían. Pero ahora hay dos clases de hombres : los amos y los esclavos. Pero hay más de los nuestros que de los vuestros, muchos más. Y somos más fuertes que vosotros, mejores que vostros.
Todo lo que es bueno en el género humano nos pertenece.
Cuidamos a nuestras mujeres y ellas permanecen a nuestro lado y nosotros combatimos junto a ellas, pero vostros convertís en prostitutas a vuestras mujeres, y a las nuestras en ganado. Nosotros lloramos cuando nos son arrebatados nuestros hijos y los ocultamos entre las ovejas con el fin de poder tenerlos un poco más con nosotros; pero vosotros criáis a vuestros hijos como si fueran ganado. Vosotros tenéis hijos con nuestras mujeres y los vendéis al mejor postor en el mercado de esclavos. Vosotros convertís a los hombres en perros y los enviáis al circo a que se depedacen para vuestro placer, y vuestras nobles damas romanas presencian cómo se matan entre ellos mientras acarician perros en la falda y los alimentan con deliciosas golosinas.
!Qué detestable pandilla sois vosotros y qué infecta mugre habéis hecho de la vida! Os habéis burlado de los sueños acariciados por el hombre, del trabajo de la mano del hombre y del sudor de la frente del hombre.
Vuestros propios ciudadanos viven ociosos y se pasan los días en el circo y la arena. Habéis desvirtuado la vida del hombre, despojándola de todo su valor. Vosotros matáis por matar, y vuestra más fina distracción es ver correr sangre. Vosotros ponéis a trabajar en las minas a pequeñas criaturas y las hacéis trabajar hasta morir. Y habéis edificado vuestra grandeza robándole al mundo entero. Bueno eso ha terminado. Dile al Senado que todo eso ha terminado.
Esta es la voz de la herramienta.
Dile a tu Senado que envíe sus ejercitos contra nosotros y que los destruiremos como hemos destruido este, y que nos armaremos con las mismas armas que vosotros envieis contra nosotros. El mundo entero oirá la voz de la herramienta; y a los esclavos del mundo les gritaremos "!Levantaos y romped vuestras cadenas!". Avanzaremos por Italia y allí donde vayamos los esclavos se nos unirán, y entonces llegará el día en que marcharemos sobre la ciudad eterna. Y entonces ya no será eterna.
Dile eso a tu Senado.
Diles que lo haremos saber cuando vayamos. Y entonces derribaremos las murallas de Roma. E iremos al edificio donde se reúne vuestro Senado y los sacaremos de sus altos y poderosos sitiales y los despojaremos de sus ropajes, de manera que queden desnudos y sean juzgados en las mismas condiciones que siempre se nos juzgó a nosotros. Pero los juzgaremos imparcialmente y les daremos una completa medida de la justicia. Cada crimen que hayan cometido les será incriminado y tendrán que rendir cuenta de todo. Diles eso, de modo que tengan tiempo de prepararse y de examinarse a sí mismos. Se les llamará a prestar declaración y nosotros tenemos recuerdos muy antiguos. Entonces, cuando se haya hecho justicia, construiremos ciudades mejores, limpias, ciudades sin muros donde la humanidad pueda vivir unida, en paz y felizmente. Ese es todo nuestro mensaje para tu Senado. Transmíteselo.
Diles que proviene de un esclavo llamado Espartaco.
Así fue como lo contó el soldado, o en forma parecida. Hacia tanto tiempo pensó Graco, y así fue como lo oyó el Senado, con los rostros como piedra.
Pero fue hace mucho tiempo. Fue hace muchísimo tiempo y casi todo ya ha sido olvidado, y las palabras de Espartaco que no fueron escritas, no existen en parte alguna salvo en el recuerdo de unos pocos hombres.
Esas palabras fueron tachadas aun de los archivos del Senado.
Y estuvo bien hecho !claro que sí! Tan bien hecho como fue el destruir los monumentos que los esclavos habían levantado y que fueron reducidos a polvo.
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Etiquetas: documentos de la revolución, espartaco
El banco
Me contaba mi padre una historia que ayer me vino a la cabeza:
Cuando hice la mili, en mi cuartel a diferencia del resto, en vez de haber cuatro milikos de guardia, había cinco.
Cuatro se apostaban haciendo el turno en su garita correspondiente y el quinto lo hacía al lado de un banco.
Ese banco, un banco de madera ordinario y normal como el que hay en todos los parques, no ocultaba nada peculiar. Estaba en la parte de atrás del cuartel, junto al campo de fútbol y en una esquina ciega que cuando vigilabas te obligaba a mirar hacía un olmo que no tenía, tampoco, nada de particular.
Los quintos nos desgranábamos la cabeza intentando averiguar porque hacíamos guardia toda la noche en ese banco. Banco en el que, por cierto, no podíamos sentarnos. No tenía ningún sentido estratégico y por allí nunca pasaba nadie por la noche.
Estuvimos así todo la mili hasta que, casi al final, llego un teniente nuevo que también se extraño de que tuviera que destinar allí a un miliko a guardar ese banco.
El teniente, al parecer, indago e indago buscando el informe donde se daba la orden para hacer guardia en ese banco. Sin encontrarlo debió bajar al archivo y siguió buscando hasta que halló la orden.
Ochenta años antes, el capitán al cargo, había ordenado hacer guardia en ese banco porque estaba recién pintado.
A continuación siempre exclamaba:
!Qué gilipollas son los militares!
La de guardias que me chupe en aquel banco.
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Carta de un preso en Zuera

Aparte de los motines y las fugas durante todos estos años y de mi lucha contra el sistema penitenciario, hay otros motivos, que hasta ahora por falta de medios no he podido denunciar.
En el año 1988-89, no recuerdo la fecha con exactitud, me trasladaron de la cárcel del Puerto de Santa Maria a la de Alicante para celebrar un juicio, me tenían recluido en primer grado, FIES 1 (durante veintidós años me han mantenido en aislamiento para que no hablase), pero me llevaron sin avisar al módulo cuatro, en el que se encontraba el prisionero político Domingo Traibiño, el cual estaba cumpliendo por el atentado que hubo en el Hipercor de Barcelona. A los pocos días de estar allí me llevaron a la zona donde los abogados ven a sus clientes, vienen a
verme cuatro individuos bien trajeados, y me proponen que haga un motín de donde salga muerto Traibiño, pero sin que ningún funcionario resulte herido. A cambio de ello yo recibiré mejoras penitenciarias y pronto la libertad.
Me quede muy sorprendido, ya que no sabía si hablaban en serio o me estaban intentado meter en un lío más. Mi temperamento fuerte no pudo resistir más y les dije que se identificaran o que se largasen, pero no con muy buenas palabras. También me amenazaron diciéndome que de
aquella visita ni una palabra a nadie, ya que si me iba de la boca, mi familia podría sufrir algún contratiempo. Entonces si que empecé a sentir un frío terrible y un desconcierto que me dejó paralizado, y durante un tiempo no podía tranquilizarme. Después del juicio me volvieron a trasladar al Puerto de Santa María, y me llevaron al módulo dos donde se encontraba el prisionero político Henri Paró, alias el Unay.
Después de siete u ocho meses de estar allí, soy conducido otra vez al locutorio de los abogados, y aparecen de nuevo dos individuos que me visitaron en Alicante y otros dos a los que no había visto nunca y me proponen lo mismo que en Alicante pero esta vez con la vida de Henri
Paró el Unay. Les dije que yo no era ni un traidor ni un asesino, me alteré y les insulté, y uno me ellos, el mismo que la otra vez llevaba la voz cantante me dijo: has perdido una gran oportunidad de salir pronto de la cárcel, te voy a causar un desarraigo brutal con tu familia y te vas a pudrir aquí adentro,y ya veis que lo ha cumplido.
Al tiempo, cuando se supo lo del GAL averigüé quienes eran esos tipos.
Ellos se encargaban de matar por fuera, y buscaban gente en las cárceles dispuestas a asesinar a quienes les molestaban. También se lo propusieron a otros presos como a Francisco Javier Navas y Luis alias "el Conde", y a otros que no doy sus nombres por que no me han autorizado.
Ahora me dicen que después de veintiocho años y medio dentro, termino mi condena en el 2026. Cuando llegué a este centro de Zuera hace dos años, en el expediente ponía que mi condena extinguía en el 2016, pero entre la dirección del centro y la jueza de vigilancia penitenciaria
llamada María José Thomas, no se que han hecho que me han aumentado por la cara diez años por dos autos, el primero del juzgado de Zaragoza y el segundo de Alicante donde dice que a petición del centro solicitan una refundición de condena y hacen un trapicheo subiéndome
la condena diez años más.
A lo largo de todos estos años, los carceleros han intentado asesinarme tres veces, primero en el penal de Ocaña donde ya me habían puesto la soga al cuello y me salvé gracias a que vino un jefe de servicios y les dijo que me soltasen. La segunda en Valladolid, donde me dieron comida envenenada. Por suerte me di cuenta a tiempo y pude vomitar lo que había comido y la tercera en Jaén, donde casi lo logran. Me pusieron algún veneno en la comida otra vez y me reventó el
estómago, estuve cinco días en el hospital bastante grave, afortunadamente me salvé, pero los causantes de todo ello como es normal en estos sitios no sufrieron ningún castigo.
Es cierto que hace años por circunstancias de la vida cometí varios robos, pero nunca asesine ni viole a nadie, y lo que hice fue por necesidad, pero estos no son para nada los verdaderos motivos por los que yo estoy condenado a cadena perpetua, sino lo que os acabo de relatar.
La prepotencia y el fascismo ejercen en estos centros, desde el director hasta el que trae los recados incluidos médicos y demás personal. Aquí dejan morir a la gente sin prestarle ningún auxilio. En esta cárcel en concreto ya van 23 muertos desde su inauguración que es hace bien poco, bien por suicido, sobredosis o negligencias médicas.
El último hace unos días, de madrugada su compañero de celda estuvo llamando a los carceleros diciéndoles que necesitaba un médico, pero su única contestación fue que si no se callaban los llevaban a aislamiento. Por la mañana el preso enfermo apareció muerto en la celda. Yo a eso lo llamo asesinato, pero por desgracia esos asesinos siempre quedan en la más completa impunidad, ya que siempre dicen que ha fallecido de sobredosis o lo que estimen a criterio propio. La
verdad siempre queda oculta y habría mucho que contar, pero la credibilidad la tienen ellos y nuestra palabra no vale nada a la hora de denunciar.
Quiero darle la máxima difusión a este comunicado y pido la ayuda posible para salir de este agujero porque ya no puedo resistir más.
Salud y gracias por todo.
* Manuel Pinteño Sánchez (Cárcel de Zuera).
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Ahora
Ahora que ya no me enfado por la mañana.
Ahora que ya no me peleo con mi jefe.
Ahora que ya no le escupo al televisor.
Ahora que ya no interrumpo a la gente cuando habla.
Ahora que ya no discuto con mi pareja.
Ahora que ya no me gritan los vecinos.
Ahora que ya no me niegan crédito en los bancos.
Ahora que ya no hablan mal de mi las abuelas.
Ahora que ya no parezco un pordiosero.
Ahora que ya no voy andando a los sitios.
Ahora que ya no duermo en los parques.
Ahora que ya no soy un antisocial.
Ahora
Ahora que ya no tienen sentido los días .
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Las paredes hablan
Poesía de David Gonzaléz. Buena lírica y verdades como puños.
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¿Qué somos?
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be tinto!!
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Mi dios
No comprendo a mi dios
Mi dios es un patán
Es el niño tonto de la clase
Es aquél al que todos le robábamos el bocata.
Mi dios es el niño impertinente
Que siempre se chivaba
Mi dios es el adolescente
Que siempre se quejaba
Mi dios es un inepto
No ha montado nunca una bicicleta en verano
No ha probado las natillas de mi madre
No ha tirado petardos en la calle
Jamás ha besado a una musa en una discoteca
Ni ha dormido agarrado a unos brazos suaves
Ni sabe lo que son los tangas de hilo
Ni a lo que sabe la coca en su ombligo
Mi dios no conoce
Ni de labios húmedos,
Ni del deseo en la mirada
Ni de jodidos cabreos
Ni de pezones de nata
¿Como puedo creer en un dios que habla de todo
y que tan poco sabe de nada?
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Etiquetas: poesia
Los amorosos de Jaime Sabines
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre —¡qué bueno!— han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida.
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.
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Una cancion cruel
Canción Cruel
No creáis nunca,
Lo que dicen por ahí,
Cualquiera puede escribir y decir lo que piensa, sin pensar,
Una ocurrencia, un rumor,
Un tostón filosofal, una línea sacada de contexto
Es un buen pretexto
Para poder lanzar,
Tu arma rajadiza,
Contra el resto de la humanidad,
Por tu forma de andar,
Te reconocerán, al final el problema serás tú…
…Y el tictac del reloj,
Marca tus horas, cuenta hacia atrás,
Cuanto crees que te quedara.
Podrás escribir,
a renglón seguido,
un indulto u otro insulto,
O lo que creas más injusto.
Puedes utilizar una creencia popular,
U refrán o una mentira aprendida
…Y el tictac del reloj,
Marca tus horas, cuenta hacia atrás,
Cuanto crees que te quedara.
Que tal escuchar,
Otras voces algo que no conoces,
Que te pueda apasionar,
Que te pueda sorprender,
Como la primera vez,
Por ultima vez….
Puedes utilizar una creencia popular,
U refrán o una mentira aprendida
…Y el tictac del reloj,
Marca tus horas, cuenta hacia atrás,
Cuanto crees que te quedara.
Marca tus horas, cuenta hacia atrás,
Cuanto crees que te quedara.
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Cinco Villas

“Escúchame, cuando estas solo, allá arriba en el monte, no llevas en tú cabeza lo que has estudiado, ni los viajes que has hecho, ni lo bien que te lo has pasado. De hecho no llevas cabeza. Solo llevas el corazón.
Llevas a la gente que has amado y a los que has odiado, a los que te engañaron y mintieron y a todas las mujeres que te besaron y que pasaron alguna noche contigo. A ellas, sobre todo, también, las llevas.
Llevas a tu padre y a tu madre… a tu hermano, a cada uno de tus amigos, a cada una de tus amantes que alguna vez compartieron algo de tu vida. Cuando estas solo es lo único que se queda, lo demás ya no importa.
Esas son las cosas que nos llevamos los mozos cuando marchamos pa´la guerra”
Mariano Yagüe 1998
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El secreto que todos guardamos
Ya tocan días navideños. !Y qué narices a mí me gusta la Navidad!
Hay mucha gente que la odia, sobre todo con lo de la cena de los cuñados y las malditas ganas de hacer regalos a lo tonto.
La verdad es que todas estas cosas son bastante odiosas. !Y maldita sean cuando hablan del espiritu navideño!
Pero a mi, siempre hay una cosa que me sorprende de estas fechas y me reconcilia con la humanidad. Os cuento:
El otro día estaba con una amiguete viendo los juguetes. Este es un secreto mio, me encanta ver los juguetes. De hecho me da rabia haber perdido ese espiritu de juego que tenia cuando era crio. Y alli estabamos los dos, comentando si este Batman estaba bien hecho o si era paradojico la moto de Spiderman puesto que Peter Parker era pobre.
Al lado nuestro habia un niño con su madre que le decia lo que iba a pedir por Papa Noel. Quería los Bionics y todos los complementos y la madre le contestaba que escribiera la carta a ver si habia suerte y Papa Noel se la entregaba.
El colega y yo nos miramos a la cara y los dos pensamos a la vez "¿se lo decimos?" y la respuesta sin palabras fue también unisona "No".
Y me sigue sorprendiendo como para estas fechas todos los adultos confabulamos para no contarles la verdad sobre la Navidad a los niños. Enchufo la tele y hasta los tertulianos sin corazón se callan la boca con este tema y disimulan. Todos guardamos el secreto y a todos nos gusta participar en él.
Sabemos que dura pocos años y que pronto el secreto se desvela y tienen que pasar más años hasta que comprendes el secreto y también participas de él.
Creo que parte de hacerse mayor es descubrir este misterio, ese que te decian de pequeño que si eras bueno Papa Noel te traeria regalos. Cuando eres mayor te das cuenta que si hacemos regalos a los niños, no es porque ellos hayan sido buenos,si no porque nosotros como adultos hemos sido malos, contaminando, mintiendo, engañando, pisandonos unos a otros y queremos con ese regalo que cuando crezcan esos niños, las personas que vendrán, perdonen nuestros errores.
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Autocrítica
Creo que ya va siendo hora que escriba un post como este. Sobre todo por la cantidad de amigos que tengo fuera de mi región que me han oído hablar mil veces sobre ella.
Vamos a ver, "sus" pongo en antecedentes. Yo soy aragonés, aunque actualmente estoy afincado en Barcelona. Eso quiere decir que mis compañeros, amigos y el resto de la gente tienen que soportar una y otra vez que hable de las mil maravillas de mi tierra que como todo "exiliado-pero-poco" utilizamos como conversación recurrente cuando tenemos ataque de morriña.
No creo que sea solo común a mi, y es cierto que además en Barcelona tengo el placer de disfrutar de la compañía de muchos paisanos mios que también dejamos el hogar en su día para buscarnos la vida por otras tierras.
Así que cada vez que nos juntamos sacamos nuestro acento "coooo" (sobre todo si esta presente alguien que no es de Aragón, como espectáculo folclórico, vamos) hablamos de comidas, costumbres, infancia y ante todo aprovechamos para decir barbaridades y hacernos los brutotes, que es lo que nos hace más gozo a aquellos aragoneses que vivimos en la tierra de la diplomacia.
Cuando nos ponemos serios nos gusta hablar de lo poco nacionalistas que "semos" comparados con nuestros vecinos más cercanos: catalanes, vascos y franceses. Y lo abierto de miras y predispuestos a respetar otras culturas mientras estas admitan que nuestro jamón de Teruel y nuestro vino tinto es la hostia.
Hasta aquí todo bien. Pero todo eso cambia y mucho... cuando regresamos a la "tierra".
Decía Ramón J.Sender, otro paisano, que el aragonés "trasplantao" mejora. Y cada vez es más real, puesto que cuando regresamos a nuestros sitios de origen somos capaces de verla con otra perspectiva que nuestro paisano interior parece o no quiere ver.
Defendiendo lo suyo y desde el interior, no hay nada más nacionalista que el aragonés. Si una mierda es suya, es su mierda y es lo mejor.
Para muestra un dedal.
Hace poco, pero muy poco, pusieron en la biblioteca General de Aragón un sistema Wi-fi. Aquello no debía porqué sorprender, más cuando hoy en día es un elemento fundamental. Desgraciadamente, y como no, se han olvidado de poner los enchufes para los ordenadores.
Cuando comento esto con un amigo de aquí, él me dice: "no quedrás que esto se parezca a Barcelona, que ellos tienen perricas para todas esas cosas".
"No. Quiero que hagan las cosas bien y más cuando hablamos de algo tan básico como la educación. Estoy hasta la polla que en la biblioteca no renueven más fondos que el best seller. Estoy hasta la polla que los museos abran en horario laboral y cierren los fines de semana. Estoy hasta la polla que no haya una sala de trabajo nocturna y hasta la polla de ver que los teatros, conciertos y demás mandanga sólo se programan para abuelos".
"Oye..... contesta mi amigo muy ofendido, si no te gusta..."
"Si no me gusta... ¿qué? ¿me voy?" le contesto ya ofendido, (una pelea entre maños es para cobrar entrada señores) Pues ya me he ido.
Publicado por Nadie con vida en 20:28 0 comentarios
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El cuento más hermoso del mundo
Esto no es un cuento. Es una historia real que sucede todos los días. Una historia real que comienza en la Arcadia. Con un personaje muy real.
Cuenta esta historia que un día estaba Eros, el dios del amor, sentado en una piedra, refunfuñando y pensando:
“¿Cómo me puede suceder esto a mí? ¿Cómo? ¿Cómo yo siendo el dios del amor puede sucederme?” Pensaba Eros muy enfadado. “¿Cómo es posible? ¿Cómo yo siendo el dios del amor, sea posible que no me haya enamorado nunca?
Si, ya lo sé. Dicen que Psique se enamoró de mí. Y es cierto que aquella pobre muchacha bajo hasta el infierno a buscarme. Pero yo… nada… pobre. No pude enamorarme de ella. No pude… era demasiado cabal para mí… y toda aquella historia… y yo nada”
Y Eros pensó y pensó y decidió que pediría a Zeus que le hiciera hombre, para bajar a la tierra y sentir lo que él otorgaba a los hombres. Y así hizo. Eros subió al Olimpo en busca del padre de los dioses y cuando estuvo enfrente de él le solicito:
“Zeus, mira…. Sé que te he hecho muchos favores ¿Recuerdas aquella vez que te convertí en Toro para ligarte aquella joven? ¿Y la otra vez que te convertí en lluvia? ¿Y cuando te preparé todo aquel montaje para que naciera Hércules? Pues ahora debo pedirte yo algo a ti. Hazme humano. Un hombre, para bajar a la tierra y poder probar el amor que yo otorgo. Hay muchas cosas que no comprendo. No comprendo cuando me imploran los hombres que les de con una de mis flechas, ni comprendo cuando huyen de mí como la peste. No comprendo lo que es el amor ni los dones que otorgo.”
Zeus sonrió y acepto el trato. Dicho y hecho. Con un chiscar de dedos Zeus convirtió a Eros en humano y bajo a la tierra.
Y Eros se convirtió en hombre. En un niño. Un niño pequeño como cualquier otro. Con un padre como cualquier otro, don Melquíades Estanislao de las Rosas. Y una madre como cualquier otro, doña Engracia Mengisvundis de todos los santos. Y Eros fue niño como cualquier otro al que llamaron Facundo Gertrudis de las Rosas y los Santos. Como cualquier otro niño.
Pero aquel niño, era un niño muy feo. Tan feo que cuando sus parientes y primos le vieron, le dijeron a la madre: “No le des el pecho, dale la espalda” “Lánzalo a ver si vuela. No es un niño. Es un murciélago” Pero a pesar de todo lo feo que era, Facundo no era humano. Era Eros, el dios del amor.
Y aquello hacia que todos se enamoraran de él, al instante. En el patio de colegio, las niñas (y algún que otro niño) le metían cartas en la mochila. Le hacían tarjetas postales con macarrones donde ponían el nombre de Facundo junto al suyo. Le tiraban del pelo. Lo metían al baño de las chicas y por las noches le tiraban piedras a la ventana y cuando salía se encontraba una panda de mariachis que le cantaban canciones de amor.
Pero a Facundo nada le impresionaba y seguía viviendo sin conocer aquello que deseba.
Facundo, Eros, siguió creciendo y se convirtió en todo un galán. Paseaba por el barrio con su chaqueta cruzada y un sombrero blanco y unos andares chulescos que enamoraban a las porteras y verduleras del barrio. Las niñas suspiraban ante sus andares y soñaban con que les llevará la compra y cenaran con ellas en las hamburgueserías. Pero Eros no hacia caso, al contrario disfrutaba mientras veía como suspiraban por sus huesos y recibía cartas de amor, y tocaban los mariachis bajo su ventana.
Hasta que llego un día.
Un día en que Eros miraba por la ventana, observo como bajo su balcón aparcaba una furgoneta de mudanzas. De él camión vio bajar una muchachita, rubia con los ojos claros, una niña preciosa que se mudaba al edificio del frente bajo su ventana. En aquel momento Eros no podía creer lo que veían sus ojos. El corazón le daba un vuelco y su respiración se contraía. No podía dominar su boca, ni sus brazos y se convertía en un amasijo de nervios como nunca lo había sentido. Sin pensarlo dos veces Eros se vistió con su chaqueta y su sombrero, atravesó corriendo el comedor, bajo las escaleras de dos en dos, salto al rellano, salio a la calle y cruzó la acera. Se paró frente a ella e intento caminar con su aire más chulesco posible. Cuando estuvo frente a ella intento pronunciar alguna frase inteligente, pero apenas le salio cuatro balbuceos sin sentido. Ella le miro, le estrecho la mano y subió para su casa. Eros no podía creer lo que le había ocurrido.
Eros estaba confuso, no sabía muy bien a que se debía esa reacción. Meditaba mucho sobre ese momento vivido. Y probaba todo con aquella muchacha. Cuando pasaba por la calle le tiraba piropos. Hacia postales con macarrones con sus dos nombres y se las colaba en el buzón. Le mandaba rosas a casa y como no recibía respuesta, mandaba violetas, girasoles y crisantemos. Hasta lechugas intento. Por las noches le tiraba piedras a la ventana y cuando salía se encontraba una panda de mariachis que le cantaba canciones de amor. Pero nada parecía funcionar.
Eros Pasaba el día pensando y mirando por la ventana a aquella muchacha. Pasaban y pasaban los días y Eros se desesperaba. Una larga barba le crecía, el traje se llenaba de polvo mientras él, en calzoncillos paseaba de derecha a izquierda por la casa y arriba y abajo. Había noches en que esa desazón que había sentido el primer día le llenaba el pecho y le quitaba el sueño. El hambre no llegaba al amanecer, ni el sueño al anochecer, las tardes se volvían vacías, las palabras de la gente sordas, el brillo del sol estupido y le figura de la luna ridícula cuando recordaba los ojos de aquella niña.
Por las mañanas se levantaba y la miraba por la ventana como regaba sus plantas y pensaba, pensaba en como hacer para conseguir acercarse a ella. Y un día cuando Eros ya no contaba con ninguna idea, mientras miraba a su amada se le ocurrió.
Cogío un lápiz y un papel y comenzó a escribir. A escribir el cuento más hermoso que sabía. Un cuento capaz de encoger el corazón al más cruel, iluminar al desesperado, devolver las ganas de vivir al suicida y capaz de decirle a aquella niña todo lo que él sentía. El cuento más hermoso del mundo. Y lo hizo.
Cuando lo hubo acabado, Eros, atravesó el comedor corriendo, bajo las escaleras de dos en dos, salto al rellano, salio a la calle y cruzó la acera. Bajo la ventana de aquella niña lo leyó en voz alta y termino gritando ¡Te quiero! Lo más alto que le permitieron sus pulmones hasta que se le rasgo la voz.
La muchacha al oírle le dio un vuelco al corazón y corriendo atravesó el comedor, bajo las escaleras de dos en dos, salto al rellano, salio a la calle y cruzó la acera. Se plantó frente a Eros y le dio un beso un gran beso de amor.
Cuando Eros sintió aquel beso, todas las noches sin dormir, todo el desazón de su corazón, toda la ansiedad de sus días, todo el amor que había sentido por ella… se esfumó como el humo. Como humo de incienso.
La vida es así de puta a veces.
Cuentan que Facundo, Eros, no aguanto. No aguanto volver a aquel día a día sin albergar ese sentimiento en su corazón. Las tardes se tornaron de nuevo grises y los amaneceres sin sentido, las palabras huecas y las risas vulgares. Y marchó, marchó de la ciudad lejos… muy lejos hasta que encontró un puente muy alto, camino por el pasamanos y se tiro al vació. Murió. Y volvió al Olimpo, para escuchar las risas de Zeus.
Otros cuentan que no fue así. Que Eros continúa por aquí. Borracho como una cuba. Yendo del brazo de su amigo Baco, cerrando taberna tras taberna. Y cuando ya esta débil e indefenso por el alcohol y ni siquiera puede tenerse en pie, se acuerda de ella. Coge una flecha de su carcaj, tensa el arco y dispara una saeta envenenada que borracha cruza la noche, atraviesa los edificios, saluda a los vecinos que cenan en sus casas, despierta a los niños que duermen en sus camas, escandaliza a los pájaros que pían en las ramas, hace sonreír a los vagabundos y continua se viaje incierta y caótica hasta que puede darnos… un día de estos… a ti o a mí.
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Toxicity
Toxicity
Conversion, software version 7.0
looking at life through the eyes of a tired hub
eating seeds as a pastime activity
the toxicity of our city, of our city
Now, what do you own the world?
how do you own disorder, disorder
Now somewhere between the sacred silence
Sacred silence and sleep
somewhere, between the sacred silence and sleep
disorder, disorder, disorder
More wood for the fires, loud neighbours
flishlight riveries caught in the headlights of a truck
Now, what do you own the world?
how do you own disorder, disorder
Now somewhere between the sacred silence
Sacred silence and sleep
somewhere between the sacred silence and sleep
disorder, disorder, disorder
Now, what do you own the world?
how do you own disorder, disorder
Now somewhere between the sacred silence
Sacred silence and sleep
somewhere, between the sacred silence and sleep
disorder, disorder, disorder
When I became the sun
I shone life into the man's hearts
When I became the sun
I shone life into the man's hearts
Publicado por Nadie con vida en 12:29 0 comentarios
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