Si es que no aprendemos oye!
Yo comprendo que a la gente mayor de cuarenta esto le venga de nuevas o tenga memoria relativa que se le dice... Pero no comprendo como nos dejamos engañar nosotros una y otra vez.
¿No os acordaís de la Crisis del Gonzalez? Cuando nuestros padres perdieron los empleos y nos hinchamos a salchichas y san jacobos pa cenar.
¿No os acordaís de la Crisis del Rato? La crisis economíca mundial. Cuando los contratos de trabajo pasaron a ser basura y se fumarón la antigüedad que era la única forma posible de medrar en un currelo.
¿Y ahora? ¿ahora? Nos han tenido cerca de cinco años jodidos y rejodidos, engañandonos como a chinos dandonos pasta para que compraramos. Pisos, coches, !bonanza! joder que bonito era todo y de repente ya está. Se jodio. No hay más pasta. Se han hecho ricos los cuatro listos de turno, mangantes e hijos de puta (que sospecho que son los mismos de las dos últimas veces) y que hacemos, pluriemplearnos para pagar a esos cabrones.
No hay pasta, trabaja más. Aparte de las diez horas por convenio, curraté los fines de semana y no gastes nada, que me vas a pagar la hipoteca y el coche !ah! y da gracias a dios que no te despida, !guarro!
Nos tienen engañados y reengañados, jodidos y rejodidos. Ahora debería acabar este alegato alentando a la revolución. Pero no lo voy a hacer y ¿sabeís porqué? Por que esa es la gloria del siglo XXI. El recurso humano, la tecnología de la separación, el hombre-cliente, homo consumo.
Dale al hombre el pan justo, que no se muera de hambre, pero que tampoco se sacie, que quiera más y no se revele.
Dale al hombre el circo pesimo, que lo entretenga pero que no lo enseñe. No le dejes pensar.
Desmoralizalo. Que aprende desde crio que el sólo no va a cambiar las cosas, que el hombre es un lobo para el hombre y que cada perro se lama su pijo. Un hombre desmoralizado ya no es ningún tipo de peligro. Cuesta, decia Maquiavelo, pero dura generaciones.
Bueno, dormid bien hermanos cobardes (como yo).
Me voy a hacer la cena, hoy elegiré entre patatas, cus cus, pasta, puré o sopa. Es lo grande, también, del siglo XXI, con la globalización puedes elegir entre todas las comidas de pobre del mundo.
Crisis
Publicado por Nadie con vida en 23:05 0 comentarios
Etiquetas: reflexión
Viaje al fin de la noche: citas de Celine
Citas de "viaje al fin de la noche" de Louis Ferdinand Celine:
"La gran fatiga de la existencia tal vez no sea, en una palabra, sino ese enorme esfuerzo que realizamos para seguir siendo veinte años, cuarenta, más aún, razonables, para no ser simple, profundamente nosotros mismos, es decir, inmundos, atroces, absurdos. La pesadilla de tener que presentar siempre como un ideal universal, superhombre de la mañana a la noche, el subhombre claudicamente que nos dieron".
"Mas vale no hacerse ilusiones, la gente nada tiene que decirse, sólo hablan de sus propias penas, está claro. Cada cual a lo suyo, la tierra para todos. Intentan deshacerse de su pena y pasársela al otro, en el momento del amor, pero no da resultado y, por mucho que hagan, la conservan entera, su pena, y vuelven a empezar, intentan otra vez endosársela a alguien. "Es usted muy guapa señorita", van y dicen. Y reanudan la vida, hasta la próxima vez, en que volverán a probar el mismo truquillo. "!Es usted guapisima, señorita!..."
Y después venga a jactarse, entretanto, de haberte librado de tu pena, pero todo el mundo sabe, verdad, que no es cierto y que te la has guardado pura y simplemente para ti solito. Como te vuelves cada vez más feo y repugnante con ese jugo, al envejecer, ya ni siquiera puedes disimularala, tu pena, tu fracaso, acabas con la cara cubierta de esa fea mueca que tarda veinte, treinta ños y más en subir, por fin del vientre al rostro. Para eso sirve, y para eso sólo, una mueca que tarda toda una vida en fabricarse y ni siquiera llega siempre a terminarla, de tan pesada y complicada que es, la mueca que habría de poner para expresar toda su alma de verdad sin perderse nada."
"Rejuvenecen, es verdad, más que nada, por dentro, a medida que avanzan, los pobres y, al acercarse su fin, con tal de que hayan intentado perder por el camino toda la mentira y el miedo y el innoble deseo de obedecer que les han infundido al nacer, son en una palabra, menos repulsivos que al comienzo. !El resto de lo que existe en la tierra no es para ellos! !No les incumbe! Su misión, la única, es la de vaciarse de su obediencia, vomitarla. Si lo consiguen del todo antes de cascarla, entonces pueden jactarse de que su vida no ha sido inútil".
Publicado por Nadie con vida en 20:49 0 comentarios
Me encanta ese niño
He tardado unos cuantos años en darme cuenta y para ello he tenido que retroceder mucho tiempo, concretamente a los 9 años y debió suceder hacia 5º de E.G.B.
Recuerdo que entraba con mi abuelo a los quioscos ha comprar el periodico y un día me empecine en que quería un tebeo. Estaba la estantería llena de Pumby´s, Mortadelo, Don Miky (eran estos los que siempre me traían mis padres) y el increíble Spiderman. Yo pedí el Spiderman y mi abuelo me lo compró sin mirarlo. Mi abuelo me quería un montón.
Quiero recordar todavía ese número, en el que se enfrentaba al buitre y Spiderman estaba a punto de morir, como siempre. Me impresiono de tal manera que me pase todas las tardes desde entonces dibujando Spidermanes con mis bolis.
Lo lleve un día al colegio y lo saque en el recreo y me puse a leer. A ver si nos orientamos, en las pelis americanas siempre hay un niño leyendo pero son raros de ver en los recreos de los colegios publicos de la España de los 80. Así que sucedió lo inevitable.
No tardo en venir uno de esos, "capitanes de equipo" a incordiarme, tan solo incordiarme porque aunque les hubiera gustado joderme yo era mucho más grande que ellos (gracias genética), a comenzar a preguntar una y otra vez ¿qué leía? ¿qué hacía? ¿qué era eso? Coño, se lo tuve que aclarar (a día de hoy se distingue quién ha sido capitán de equipo del que no cuando les llega la declaración de la renta) es un comic, es de Spiderman y es de puta madre (si a esa edad ya decía tacos, os digo que soy de colegio publico) ¿Y tú eso te lo crees? contestaron los capitanes de equipo. Y allí me desarmaron. La reacción posterior fue reírse de mi.
Recuerdo que volví a casa y tire el comic. Merendé (dios como hecho de menos aquellas meriendas) y vi la tele. Mi abuelo me había traído otro más, debió ver lo mucho que me había gustado, ya os digo que me quería un montón.
Así que volví a cogerlo y llevarlo al cole. Y se volvieron a reír. Y me importo una mierda.
Han pasado veinte años desde aquel Spiderman y sigo leyendo comics y me hacen jodidamente feliz.
Pero sobre todo, en noches como hoy, me recuerdan a aquel niño que le importaba una mierda que se le rieran por leer en el patio de colegio y me recuerdan a esas subnormales "capitanes de equipo" y también me recuerdan mucho a mi abuelo del que aprendí que si eres feliz que se rían de ti lo que les pase por los cojones.
Publicado por Nadie con vida en 1:28 0 comentarios
Etiquetas: reflexión
